Una semana más, las chicas de Estantería Compartida nos traen otra pregunta para ayudarnos a definir nuestro Perfect book (¿no sabes lo que es? Pincha aquí y entérate).
Esta vez dejamos las cosas generales para ir a algo muy específico (y está bien porque ¡ni siquiera había pensado aún en ello!)
Esta vez dejamos las cosas generales para ir a algo muy específico (y está bien porque ¡ni siquiera había pensado aún en ello!)
7º Pregunta - ¿Como son tus protagonistas psicológicamente?
Un resumen rápido: mi perfect book va a estar protagonizado por un espíritu (no un alma de una persona, sino un ente espiritual propio), y se desarrollará en un futuro utópico donde la humanidad ha conseguido mantener el mundo en buen estado. La acción se situará mayormente en una Universidad, en el departamento de Biología, y los protagonistas humanos serán científicos. [Aquí el resto de respuestas]
Mi respuesta: Esta respuesta empieza a tener su miga, porque aunque mi espíritu no tiene cuerpo, sí que tiene personalidad. Y diréis: ¿cómo demonios un conjunto de micropartículas enlazadas va a tener personalidad? Porque, en resumen, esto que yo he estado llamando espíritu es, en realidad, un alma. No el alma de alguien, sino un alma nueva, una que carece de cuerpo porque ha sido "arrancada" del tejido, y por tanto tiene entidad propia pero no un cuerpo que la sostenga. Mi alma es un experimento que no salió del todo como los científicos habían esperado, y como ente individual, puede desarrollar una personalidad. ¿Cómo es? Pues, en resumen, como lo sería un niño, pues al fin y al cabo es en cierto sentido una recién nacida. Es curiosa, se "mueve" por impulsos e instintos, caprichosa en ciertos aspectos, pero sin un sólo ápice de maldad. Mi alma irá creciendo y se irá desarrollando conforme avance la novela, por lo que su personalidad irá madurando y haciéndose más compleja.
Por otro lado, tenemos a mi otro protagonista -Dan, el científico que descubre la existencia de las "partículas del alma" y el que desarrolla el experimento que arrancará a nuestro Alma del tejido-. Como ya os adelanté en la entrada anterior sobre la descripción física, Dan es superdotado. Tiene treinta y cuatro años y una parte de él sigue sigue siendo el niño curioso que quería saber a toda costa por qué la gente podía ser mala. Sus padres murieron asesinados cuando él tenía seis años, y se crió con sus tíos, que no tenían hijos y, aunque le apoyaban, nunca pudieron entenderle del todo. Tras la muerte de sus padres, Dan se obsesionó con el alma, hasta tal punto que toda su vida se ha regido por la meta de averiguar qué es. Es una persona cabezota, perseverante y muy, muy inteligente, pero como niño prodigio, siempre ha estado muy protegido. Además, siempre ha sido franco, abierto y despistado, y al ser siempre mucho menor que todos sus compañeros -se graduó con quince años- se ha perdido muchas de las experiencias que habría tenido de haberse relacionado con gente de su edad. Es un auténtico desastre para el romance, tiene una forma de pensar muy lógica y odia el desorden -hasta tal punto que en el laboratorio ha llegado a perseguir a algunos de sus compañeros colocando sus notas-. A pesar de su inteligencia y de la madurez propia de su edad en temas científicos, la verdad es que Dan sigue siendo como un adolescente sentimentalmente hablando: un tanto inseguro, demasiado apegado a las personas que conoce, e incapaz de dejar marchar a alguien que quiere.
Mi respuesta: Esta respuesta empieza a tener su miga, porque aunque mi espíritu no tiene cuerpo, sí que tiene personalidad. Y diréis: ¿cómo demonios un conjunto de micropartículas enlazadas va a tener personalidad? Porque, en resumen, esto que yo he estado llamando espíritu es, en realidad, un alma. No el alma de alguien, sino un alma nueva, una que carece de cuerpo porque ha sido "arrancada" del tejido, y por tanto tiene entidad propia pero no un cuerpo que la sostenga. Mi alma es un experimento que no salió del todo como los científicos habían esperado, y como ente individual, puede desarrollar una personalidad. ¿Cómo es? Pues, en resumen, como lo sería un niño, pues al fin y al cabo es en cierto sentido una recién nacida. Es curiosa, se "mueve" por impulsos e instintos, caprichosa en ciertos aspectos, pero sin un sólo ápice de maldad. Mi alma irá creciendo y se irá desarrollando conforme avance la novela, por lo que su personalidad irá madurando y haciéndose más compleja.
Por otro lado, tenemos a mi otro protagonista -Dan, el científico que descubre la existencia de las "partículas del alma" y el que desarrolla el experimento que arrancará a nuestro Alma del tejido-. Como ya os adelanté en la entrada anterior sobre la descripción física, Dan es superdotado. Tiene treinta y cuatro años y una parte de él sigue sigue siendo el niño curioso que quería saber a toda costa por qué la gente podía ser mala. Sus padres murieron asesinados cuando él tenía seis años, y se crió con sus tíos, que no tenían hijos y, aunque le apoyaban, nunca pudieron entenderle del todo. Tras la muerte de sus padres, Dan se obsesionó con el alma, hasta tal punto que toda su vida se ha regido por la meta de averiguar qué es. Es una persona cabezota, perseverante y muy, muy inteligente, pero como niño prodigio, siempre ha estado muy protegido. Además, siempre ha sido franco, abierto y despistado, y al ser siempre mucho menor que todos sus compañeros -se graduó con quince años- se ha perdido muchas de las experiencias que habría tenido de haberse relacionado con gente de su edad. Es un auténtico desastre para el romance, tiene una forma de pensar muy lógica y odia el desorden -hasta tal punto que en el laboratorio ha llegado a perseguir a algunos de sus compañeros colocando sus notas-. A pesar de su inteligencia y de la madurez propia de su edad en temas científicos, la verdad es que Dan sigue siendo como un adolescente sentimentalmente hablando: un tanto inseguro, demasiado apegado a las personas que conoce, e incapaz de dejar marchar a alguien que quiere.
¿Qué os parece mi respuesta?
¿Cómo sería la personalidad de los protagonistas de vuestro Perfect book?
